jueves, 22 de diciembre de 2011
martes, 13 de diciembre de 2011
Prepárate para la Navidad
Las fiestas navideñas siempre son un reto para la figura, queremos estar guapísimos, pero en Navidad vivimos rodeados de excesos y tentaciones a todas horas, cenas y comidas copiosas que pueden ser la perdición. No es nada que no podamos afrontar, la clave es prevenir antes que lamentar.
Si sueles engordar durante las fiestas, mi recomendación es que estas dos semanas que quedan llevemos una alimentación sana y equilibrada. Además de desintoxicar y depurar tu cuerpo, el aspecto de tu piel mejorará.
A continuación unos consejos:
- La fruta y la verdura te aportará los nutrientes que tu piel necesita para lucir más bonita.
- Evita las grasas, dulces, bollería, chocolate y mucho cuidado con las salsas, si puedes evítalas. Cuanto más tarde se compren los dulces de navidad, mejor. También es importante retirarlos en cuanto acaben las fiestas.
- Sírvete porciones pequeñas y cantidades moderadas.
- Evita comer rápido. Mastica despacio y sin prisas.
- Bebe la mayor cantidad de agua posible.
- Intenta caminar mínimo 30 minutos al día.
Puedes complementar estos días de mimos con una dosis extra de ejercicio físico con el objetivo de que tu metabolismo se acelere y quemes más fácilmente los azúcares y grasas que, de otra forma, se acumularían en tu cuerpo.
Cuida tu piel, además de mantener una alimentación sana y equilibrada es esencial que mantengas un hábito de higiene regular. Lo ideal es que también realices una limpieza de cutis, sobre todo si tienes alguna fiesta a la que quieras asistir con un aspecto impecable.
No se trata de hacer un tratamiento intensivo de belleza ni una dieta restrictiva, solo es tener un poco de cuidado y una actitud positiva frente al 2012.
Espero que os sirva, si queréis preguntarme algo escribidlo en los comentarios.
Que paséis unas buenas fiestas!
jueves, 1 de diciembre de 2011
Cuida tus manos
A veces nos centramos en el resto del cuerpo y descuidamos un poco nuestras manos. Ahora que ha empezado a hacer frío es un buen momento para dedicarles un tiempo y que se vean realmente bonitas.
El truco que os traigo es completamente casero y funciona muy bien. Ya sabéis que antes de aconsejaros algo lo pruebo en casa.
Las manos deben estar limpias, sin haber puesto ninguna crema, y con las uñas despintadas.
Lo que necesitamos:
- Dos cucharadas de leche (da igual la clase).
- Una cucharada de aceite de oliva.
- El zumo de medio limón.
- Algodón.
- Una toalla que se pueda manchar.
El proceso:
Impregnamos un algodón en leche y lo pasamos por toda la mano, la palma también. Las dejamos reposar encima de la toalla hasta que veamos que la piel ha absorbido toda la leche.
Seguidamente mezclamos bien el zumo de medio limón con la cucharada de aceite y hacemos el mismo proceso. Impregnamos un algodón en la mezcla y la pasamos por toda la mano. Incidimos en las uñas y cutículas unos segundos.
Acabado este proceso podemos masajearnos las manos, no pretendemos hacer un masaje profesional, simplemente ayudar a que los productos penetren mejor en la piel.
Pasado 5 minutos podemos retirar el exceso de aceite con agua templada. Enseguida vais a notar el cambio en vuestras manos.
Si usáis crema hidratante la podéis aplicar entonces.
Este truco lo podéis hacer cada 15 días, o cuando vosotras creáis que vuestras manos lo necesitan, como veis son productos naturales y no dañan la piel.
Espero que os sirva como a mi, y si queréis compartir algún otro truco o explicarme cómo os ha ido escribidlo en los comentarios.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Saca partido a los acondicionadores o mascarillas de pelo
Hoy os voy a traer un truco para que nuestro cabello se vea mucho más bonito y brillante, y para que el producto acondicionador que compremos nos haga mayor efecto:
Este truco he empezado a hacerlo desde hace poco y ya he notado los efectos. Se trata de cambiar la manera de aplicarnos la mascarilla o acondicionador. Da igual que el acondicionador que uséis,
Antes lo que hacía era lavarme la cabeza, ponerme el acondicionador o mascarilla de la mitad del cabello hasta las puntas, peinarlo, seguidamente me enjabonaba el cuerpo mientras iba haciendo efecto el producto del cabello, cuando acababa con el cuerpo, me aclaraba todo a la vez.
Ahora lo que hago es, lavarme la cabeza normalmente, pero la mascarilla/acondicionador me la aplico separando el pelo a mechones y aplicando mascarilla en cada mechón por separado, siempre de la mitad del cabello a puntas, y dedicando un tiempo a cada mechón, con el calor activamos el producto y da un mejor resultado. Cuando he acabado de aplicar el producto en todo el cabello, me enjabono el cuerpo y ya como siempre.
Probadlo con el producto que tengáis por casa y veréis los resultados en pocos días. A parte de tener un cabello mucho más bonito, aprovechamos el producto al máximo.
Espero que os sirva como a mi, y si queréis decirme como os ha ido o tenéis algún otro truquito escribidlo en los comentarios.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Cómo organizar el armario
¿Tienes un armario lleno de ropa y a menudo te vistes con los mismos conjuntos? ¿Tienes poca ropa y te desesperas porque no combinan bien? ¿ Te gustaría ser capaz de usar todas las prendas de tu armario y saber que tu imagen es impecable cada vez?
Ahora que algunos estamos haciendo el cambio de ropa, os muestro unos consejos para organizarse bien el armario:
- Lo primero es reservar, por lo menos, tres o cuatro horas para organizar el armario. Necesitaremos un espejo de cuerpo entero.
- Sacamos toda ropa del armario y la ponemos encima de la cama o el suelo. Así podremos ver todo lo que tenemos. Aquellas prendas que son muy antiguas, que están rotas tienen que desaparecer del armario. Si quieres guardar alguna prenda porque le tienes cariño, guárdala en una caja aparte y en otro lugar. No necesitas encontrarte con el jersey que tejió tu abuela cada vez que abrimos el armario. Habremos conseguido hacer sitio para las prendas que sí necesitamos y nos hacen sentir bien.
- Divide el armario según el uso que les demos, por ejemplo, en un lado la ropa para el trabajo, en otro para el tiempo libre y en otra zona la ropa de fiesta.
- Pruébate todas las prendas. Es el momento de revisar que todas están bien, no tienen agujeros, hilos sueltos, manchas imborrables. Aunque no tenga ningún defecto pero sabemos que no nos la vamos a volver a poner, tenemos que quitárnoslo de encima. Si tiramos alguna prenda básica es el momento de apuntar en nuestra lista de la compra que tenemos que reemplazarla. Aquellas prendas que requieren ser lavadas en la tintorería o algún arreglo ponlas aparte y asegúrate de hacerlo lo antes posible.
- Coloca todo en el armario. Podemos colgar los pantalones, las faldas, las camisas, las chaquetas y los trajes. Otras prendas como los tejanos o vaqueros y otros jerseys pueden doblarse. Pon la ropa en categorías como hemos indicado antes. Divide ahora la ropa por tipo de prenda: todos los pantalones juntos, las faldas, camisas etc
No te preocupes si te parece que el armario ha quedado muy vacío. Ahora tienes el espacio necesario para crear un armario con prendas adecuadas a tu estilo y personalidad.
Espero que os sirva, y si tenéis algún otro truco me lo contáis en los comentarios :)
Acción contra el hambre
miércoles, 31 de agosto de 2011
Alimentación después de las vacaciones
Los cambios de hábitos que traen consigo las vacaciones de verano pueden tener consecuencias nocivas para nuestro peso. Cuando llegan éstas, queremos disfrutar y nos relajamos de las obligaciones que nos imponemos durante el año, por eso nos permitimos el lujo de comer desordenadamente y dejar de hacer ejercicio. La sorpresa llega cuando volvemos a casa y nos encontramos con la báscula.
El primer paso es olvidarte de las comilonas. Es importante que cada dos horas consumas pequeñas cantidades de alimento, con el debido hincapié en desayuno, comida y cena, aunque, si no puedes comer en esos tiempos, es suficiente con cinco ingestas al día. Comer poco, pero con frecuencia, no sólo facilita la absorción de los nutrientes, sino que es fundamental para estimular el metabolismo y favorece la sensación de saciedad, lo que evita que lleguemos a las comidas importantes con mucha hambre.
Saciar el hambre entre horas
Para quitarte ese vacío en el estómago que se produce a media mañana y por la tarde, tendrás que dejar de lado los aperitivos salados y los dulces, ya que están llenos de calorías vacías, sin aportes nutricionales destacables. Opta por la fruta, los yogures desnatados e incluso un poco de pan con jamón serrano o pavo.
Sobre todo, no te obsesiones. Hay muchas personas a las que les supone un verdadero esfuerzo no picar algo más sabroso entre horas; tranquilo, hacerlo una vez a la semana no te llevará a la obesidad. El truco está en habituarte a los nuevos cambios, así que hazlo poco a poco.
Cambia tus costumbres. No sólo las patatas fritas o los bollos pueden saciar tu ansiedad en horas de trabajo; es el momento de que comiences a disfrutar del sabor de una buena naranja, de un montadito de lomo curado o de un delicioso yogur de frutas del bosque para quitarte el hambre en la merienda o el almuerzo.
Come lo mismo, pero mejor
No hace falta que dejes de comer o te propongas una dieta rígida para adelgazar. El truco está en comer una buena cantidad que te sacie, pero evitando las grasas saturadas y las comidas precocinadas. En tu dieta siempre tiene que haber productos frescos porque engordan menos y alimentan más.
En todo el mundo son conocidas ya las bondades de la dieta mediterránea, ¿por qué no aplicas ya a tu alimentación sus principios fundamentales?. No abuses de las proteínas animales, y aumenta la ingesta de legumbres y cereales; come más pescado y riega tus comidas con aceite de oliva, sus ácidos grasos te permitirán regular el colesterol. Y, sobre todo, come mucha fruta y verdura, ésta última cocinada y también cruda, por ejemplo, en ensaladas.
Falsas creencias
Hay muchas personas que se toman la dieta en otoño con relajación porque consideran que en invierno "necesitamos más calorías que en verano". Es una creencia bastante extendida, pero totalmente falsa. En invierno, al estar más tapados por la ropa, es frecuente descuidar nuestra dieta y dejar que los kilos que nos sobran se asienten en nuestro organismo. La mayoría de la gente se alarma cuando comienza el buen tiempo. ¿Por qué no te cuidas todo el año? Así el cambio de hábitos no será tan radical.
Tampoco abuses de los alimentos bajos en grasas o light, porque no siempre reducen su contenido calórico. Muchas veces en estos productos se eliminan los azúcares, pero se añaden otro tipo de edulcorantes que pueden elevar igualmente su aporte energético. Lee bien la información nutricional del producto antes de considerarlo la panacea de tu dieta.
De lo que sí podrás abusar es de los lácteos desnatados. Sobre todo en las mujeres adultas, la provisión de calcio es fundamental para evitar la osteoporosis, por eso es esencial que no falten la leche o el yogur. Los productos desnatados aportan todo el calcio de la leche, pero eliminando las grasas de su composición. En cambio, deberás comer queso con mucho cuidado, y sólo podrás disfrutarlo regularmente si es queso fresco, porque es el más ligero. También deberás reducir la cantidad de la nata (crema de leche) y la mantequilla que usas en la cocina.
No te sacrifiques
Es normal que al llegar de vacaciones hayas ganado algunos kilos de más. Llevas todo el año trabajando y te mereces disfrutar de los helados, las barbacoas, las cenas en compañía de los amigos. Pero déjalo para momentos vacacionales. Si para ti es un auténtico sacrificio dejar de comer dulces, no hace falta que los excluyas radicalmente de tu dieta, con la consiguiente frustración y ansiedad que esto supone. Es mejor permitirse una pequeña porción a la semana o controlar adecuadamente las cantidades.
Otro error frecuente es cortar radicalmente el suministro de calorías al cuerpo. En estos casos, al principio se pierden cantidades importantes de peso, pero luego el organismo se estanca. A veces estos cambios drásticos son contraproducentes porque el metabolismo reacciona ante la falta de nutrientes y utiliza menos calorías para funcionar, lo que te impide bajar efectivamente de peso.
Come con frecuencia pocas cantidades al día, opta por alimentos sanos y frescos, reduce las calorías poco a poco (una semana 100, la siguiente otras 100, hasta llegar a tu dieta de mantenimiento habitual) y haz algo de ejercicio que te ayude a consumir energía. Nunca te desanimes y sé constante. En poco tiempo verás cómo obtienes los resultados que esperabas.
Antes de que hagas dramas o tomes medidas drásticas, primero piensa que lo mejor en estos casos es mentalizarte progresivamente de que, si deseas tener un peso sano y disfrutar de una dieta equilibrada, tendrás que volver a los pequeños sacrificios. Pero empieza poco a poco, sin cambios radicales. Así permitirás que tanto tu cuerpo como tu mente se adapten a la temida vuelta al trabajo y al fin de las vacaciones.